martes, 24 de marzo de 2009



El Llanero.
La leyenda de un rey que cubría su cuerpo de oro fue el móvil de la mayoría de las expediciones que emprendieron los españoles en el siglo XVI a lo largo de las tierras llaneras. Estas exploraciones dieron paso a la colonización de los llanos. Posteriormente religiosos de diversas ordenes católicas evangelizaron a tunebos, guahibos, Betoyes y Cuibas, únicos habitantes de esas extensiones. Casi todas las ciudades del Llano tienen origen en una misión. De la conquista surgió la mezcla de razas. Del cacique surgió el caudillo llanero, que fue uno de los actores principales de la guerra de independencia.

El Coleo.
Nace de la faena diaria del llanero, este demuestra su valor, fortaleza y su gran habilidad y destreza para derribar la res que de la mañosera parte en veloz carrera en busca de la libertad hacia la inmensidad de la sabana. Desde su nacimiento ha sido el coleo elemento esencial de la cultura y es ahora el deporte más autóctono del llano Colombo-venezolano, en donde el toro, caballo y jinete se entrelazan para producir uno de los espectáculos más bellos de los que hace gala el folclor llanero.

El Joropo.
El baile que identifica al hombre llanero es el joropo. En este baile danza el llanero manifiesta su altivez, gallardía, machismo y algunas actividades de su medio ambiente natural.
Según el maestro Alberto Londoño, la palabra joropo viene del arábigo Xarop que significa jarabe. En Cuanto su origen, se cree que tiene sus raíces en el Viejo Continente, porque al parecer, el joropo nace de los bailes flamencos y andaluces que trajeron los misiones españoles durante la época colonial, de los cuales aun se conservan algunos rasgos (el zapateo) sin embargo se considera que el joropo no es una copia de los bailes europeos en mención.

1 comentario:

  1. bien mami, aun te falta mucho material pero creo q no tienes tiempo ya

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